¿QUE SON LOS GASES DE EFECTO INVERNADERO?

Un gas de efecto invernadero (GEI) es un gas atmosférico que absorbe y emite radiación dentro del rango infrarrojo. Este proceso es la fundamental causa del efecto invernadero.1​ Los principales GEI en la atmósfera terrestre son el vapor de agua, el dióxido de carbono, el metano, el óxido de nitrógeno y el ozono. Sin los gases de efecto invernadero la temperatura promedio de la superficie terrestre sería alrededor de −18 °C,2​ en lugar de la media actual de 15 °C.345​ En el sistema solar, las atmósferas de VenusMarte y Titán también albergan gases que causan un efecto invernadero.

Las actividades humanas desde el inicio de la Revolución Industrial (considerado en 1750) ha producido un incremento del 40 % en la concentración atmosférica del dióxido de carbono, de fórmula CO2, desde 280 ppm en 1750 a 400 ppm en 2015.67​ Este incremento ha ocurrido a pesar de la absorción de una gran porción de las emisiones por varios depósitos naturales que participan del ciclo del carbono.89​ Las emisiones de CO2 antropogénicas (producidas por actividades humanas) provienen de la combustión de combustibles fósiles, principalmente carbónpetróleo y gas natural, además de la deforestación, la erosión del suelo y la crianza animal.10

Se ha estimado que si las emisiones de GEI continúan al ritmo actual, la temperatura de la superficie terrestre podría exceder los valores históricos tan pronto como 2047, con efectos potencialmente dañinos en los ecosistemas, la biodiversidad y peligraría la subsistencia de las personas en el planeta.11​ Estimaciones de agosto de 2016 sugieren que de seguir la actual trayectoria de emisiones la Tierra podría superar el límite de 2 °C de calentamiento global (el límite señalado por el IPCC como un calentamiento global «peligroso») en 2036.12

Índice

Gases en la atmósfera terrestre[editar]

Concentración en la atmósfera de los principales GEI.

Gases invernadero[editar]

Espectro de absorción en el infrarrojo del conjunto de la atmósfera (abajo) y de gases específicos. De algunos se marcan solamente los centros de sus bandas de absorción (De Graedel & Crutzen, 1993).

  • El vapor de agua (H2O) es un gas que se obtiene por evaporación o ebullición del agua líquida o por sublimacióndel hielo. Es el que más contribuye al efecto invernadero debido a la absorción de los rayos infrarrojos. Es inodoro e incoloro y, a pesar de lo que pueda parecer, las nubes o el vaho blanco de una cacerola o un congelador, vulgarmente llamado «vapor», no son vapor de agua sino el resultado de minúsculas gotas de agua líquida o cristales de hielo.
  • Dióxido de carbono (CO2) óxido de carbono (IV), también denominado dióxido de carbono, gas carbónico y anhídrido carbónico, es un gas cuyas moléculas están compuestas por dos átomos de oxígeno y uno de carbono. Su fórmula química es CO2.
  • Metano (CH4) El metano (del griego methy, vino, y el sufijo -ano) es el hidrocarburo alcano más sencillo, cuya fórmula química es CH4.

Cada uno de los átomos de hidrógeno está unido al carbono por medio de un enlace covalente. Es una sustancia no polar que se presenta en forma de gas a temperaturas y presiones ordinarias. Es incoloro e inodoro y apenas soluble en agua en su fase líquida.En la naturaleza se produce como producto final de la putrefacciónanaeróbica de las plantas. Este proceso natural se puede aprovechar para producir biogás. Muchos microorganismos anaeróbicos lo generan utilizando el CO2 como aceptor final de electrones.Constituye hasta el 97 % del gas natural. En las minas de carbón se le llama grisú y es muy peligroso ya que es fácilmente inflamable y explosivo.El metano es un gas de efecto invernadero relativamente potente que podría contribuir al calentamiento global del planeta Tierra ya que tiene un potencial de calentamiento global de 23; pero que su concentración es bajísima. Esto significa que en una media de tiempo de 100 años cada Kg de CH4 calienta la Tierra 25 veces más que la misma masa de CO2, sin embargo hay aproximadamente 220 veces más dióxido de carbono en la atmósfera de la Tierra que metano por lo que el metano contribuye de manera menos importante al efecto invernadero.

  • Óxidos de nitrógeno (NOx) El término óxidos de nitrógeno (NxOy) se aplica a varios compuestos químicos binarios gaseosos formados por la combinación de oxígeno y nitrógeno. El proceso de formación más habitual de estos compuestos inorgánicos es la combustión a altas temperaturas, proceso en el cual habitualmente el aire es el comburente.
  • Ozono (O3) El ozono (O3), es una sustancia cuya molécula está compuesta por tres átomos de oxígeno, formada al disociarse los 2 átomos que componen el gas de oxígeno. Cada átomo de oxígeno liberado se une a otra molécula de oxígeno (O2), formando moléculas de Ozono (O3).
  • Clorofluorocarbonos (CFC) El clorofluorocarbono o clorofluorocarburo, es cada uno de los derivados de los hidrocarburos saturados obtenidos mediante la sustitución de átomos de hidrógeno por átomos de flúor y/o cloro principalmente.

Debido a su alta estabilidad fisicoquímica y su nula toxicidad, han sido muy usados como gases refrigerantes, agentes extintores y propelentes para aerosoles. Fueron introducidos a principios de la década de los años 1930 por ingenieros de General Motors, para sustituir materiales peligrosos como el dióxido de azufre y el amoníaco.

No gases de efecto invernadero[editar]

Los principales constituyentes atmosféricos, nitrógeno (N2), oxígeno (O2) y argón (Ar), no son gases de efecto invernadero porque las moléculas que contienen dos átomos del mismo elemento, como N2 y O2, no tienen un cambio neto en la distribución de sus cargas eléctricas cuando vibran, y los gases monatómicos como Ar no tienen modos vibratorios. Por lo tanto, no se ven afectados casi en su totalidad por la radiación infrarroja. Algunas moléculas heterodiatómicas que contienen átomos de diferentes elementos como el monóxido de carbono (CO) o el cloruro de hidrógeno (HCl) absorben la radiación infrarroja, aunque estas moléculas tienen una vida corta en la atmósfera debido a su reactividad y solubilidad. Por lo tanto, no contribuyen significativamente al efecto invernadero y a menudo se omiten cuando se habla de los gases de efecto invernadero.

Efecto invernadero[editar]

Artículo principal: Efecto invernadero

La atmósfera, por el hecho de ser muy transparente para la luz visible pero mucho menos para la radiación infrarroja, produce para la superficie terrestre el mismo efecto que el techo de cristal produce en un invernadero; la luz solar, que llega sin grandes obstáculos hasta el suelo, lo calienta, dando lugar a que emita rayos infrarrojos (ondas caloríficas), los cuales, a diferencia de los rayos de luz, son absorbidos en gran parte por el vidrio o la atmósfera. Al final la cantidad de energía emitida al espacio tiene que ser la misma que la absorbida, pero la superficie terrestre tiene que alcanzar la temperatura en que ambos flujos se equilibran, la cual es más alta en presencia de una atmósfera (en un planeta) o de techos de cristal (en un invernadero; aunque en realidad el cristal de un invernadero protege de la pérdida de calor más porque interrumpe la circulación del aire, que porque sea opaco a los rayos infrarrojos).

Es importante señalar que el efecto invernadero afecta a todos los cuerpos planetarios del sistema solar dotados de atmósfera, porque aunque no todos los gases absorben radiación infrarroja, en ninguna de esas atmósferas faltan los que sí lo hacen. En la Tierra el efecto invernadero es responsable de un exceso de 33 °C de la temperatura superficial (15 °C de valor medio) sobre la temperatura de emisión (−18 °C), pero en Marte la diferencia es de tan solo 3 °C y en Venus la diferencia alcanza los 466 °C.

El efecto invernadero es un fenómeno natural, pero la alusión frecuente a él en relación con el calentamiento global hace creer a algunos que es en sí indeseable, y una consecuencia reciente de la contaminación atmosférica. Hay que aclarar que el calentamiento no es atribuido a la simple existencia, sino al aumento del efecto invernadero por encima de sus valores naturales por acción del hombre.

Mecanismo[editar]

No todos los componentes de la atmósfera contribuyen al efecto invernadero. Los gases de invernadero absorben los fotones infrarrojos emitidos por el suelo calentado por el sol. La energía de esos fotones no basta para causar reacciones químicas —para romper enlaces covalentes— sino que simplemente aumenta la energía de rotación y de vibración de las moléculas implicadas. El exceso de energía es a continuación transferido a otras moléculas, por las colisiones moleculares, en forma de energía cinética, es decir, de calor; aumentando la temperatura del aire. De la misma forma, la atmósfera se enfría emitiendo energía infrarroja cuando se producen las correspondientes transiciones de estado vibracional y rotacional en las moléculas hacia niveles menores de energía. Todas esas transiciones requieren cambios en el momento dipolar de las moléculas (es decir, modificaciones de la separación de cargas eléctricas en sus enlaces polares) lo que deja fuera de este papel a los dos gases principales en la composición del aire, nitrógeno (N2) y oxígeno (O2), cuyas moléculas, por estar formadas por dos átomos iguales, carecen de cualquier momento dipolar.

Contaminación[editar]

Si bien todos ellos —salvo los compuestos del flúor— son naturales, en tanto que existen en la atmósfera desde antes de la aparición de los seres humanos, a partir de la Revolución industrial de mediados del siglo XIX, y debido principalmente al uso intensivo de combustibles fósiles en las actividades industriales, la ganadería y el transporte, se han producido sensibles incrementos en las cantidades de óxidos de nitrógeno y dióxido de carbono emitidas a la atmósfera. Se estima que también el metano y el óxido nitroso están aumentando su presencia por razones antropogénicas (debidas a la actividad humana, en mayor parte la ganadería y la agricultura ganadera). Además, a este incremento de emisiones se suman otros problemas, como la deforestación, que han reducido la cantidad de dióxido de carbono retenida en materia orgánica, contribuyendo así indirectamente al aumento antropogénico del efecto invernadero. Asimismo, el excesivo dióxido de carbono está acidificando los océanos y reduciendo el fitoplancton.

Impactos sobre el efecto invernadero en general[editar]

Componente[editar]

Schmidt y otros (2010) analizaron cómo los componentes individuales de la atmósfera contribuyen al efecto invernadero total. Estimaron que el vapor de agua representa alrededor del 50% del efecto invernadero de la Tierra, y que las nubes contribuyen con el 25%, el dióxido de carbono con el 20%, y los gases de efecto invernadero menores y los aerosoles con el 5% restante. En el estudio, la atmósfera modelo de referencia es para las condiciones de 1980. Crédito de la imagen: NASA.

La contribución de cada gas al efecto invernadero está determinada por las características de ese gas, su abundancia y los efectos indirectos que pueda causar. Por ejemplo, el efecto radiativo directo de una masa de metano es aproximadamente 84 veces más fuerte que la misma masa de dióxido de carbono en un período de 20 años, pero está presente en concentraciones mucho más pequeñas, de modo que su efecto radiativo directo total es menor, en parte debido a su menor vida atmosférica.13​ Por otro lado, además de su impacto radiativo directo, el metano tiene un gran efecto radiativo indirecto porque contribuye a la formación de ozono. Shindell et al (2005)14​ sostienen que la contribución del metano al cambio climático es al menos el doble de las estimaciones anteriores como resultado de este efecto.15​ Cuando se clasifican por su contribución directa al efecto invernadero, las más importantes son:16

CompuestoFórmulaConcentración en la atmósfera (ppm)Contribución(%)
Vapor de agua y nubesH
2O
10–50,000(A)36–72%
Dióxido de carbonoCO2~4009–26%
MetanoCH
4
~1.84–9%
OzonoO
3
2–8(B)3–7%
(A) El vapor de agua varía mucho localmente(B) La concentración en la estratosfera. Alrededor del 90% del ozono de la atmósfera terrestre está contenido en la estratosfera.

Además de los principales gases de efecto invernadero enumerados anteriormente, otros gases de efecto invernadero incluyen el hexafluoruro de azufre, los hidrofluorocarbonos y los perfluorocarbonos (véase la lista de gases de efecto invernadero del IPCC). Algunos gases de efecto invernadero no suelen figurar en la lista. Por ejemplo, el trifluoruro de nitrógeno tiene un alto potencial de calentamiento global (GWP) pero sólo está presente en cantidades muy pequeñas.17

CONSECUENCIAS DEL CALENTAMIENTO GLOBAL

El calentamiento global ya no es un problema del futuro: es una situación que debemos parar de inmediato o la destrucción del planeta será irreversible. Sequías, huracanes, hambre, pobreza y destrucción: estas son algunas de las terribles consecuencias que el calentamiento global provoca en nuestro planeta. Y en nuestra mano está participar activamente para frenar sus efectossi queremos que las siguientes generaciones hereden un mundo tal y como lo conocemos hoy. O incluso mejor.

Calentamiento global

Proteger el medio ambiente es importantísimo. Hoy queremos explicarte cuáles son 10 de los efectos más importantes del calentamiento global, para que tomes conciencia de los niveles a que afecta. ¡Vamos allá!

calentamiento global

Qué consecuencias tiene el calentamiento global

1. Temperaturas más cálidas

La acumulación de gases contaminantes hace que las temperaturas aumenten cada vez más y que los climas cambien: esto provoca sequías y, además, aumenta el riesgo de incendios que conllevan la deforestación y la desertización del planeta.

En 2012, los países del Sahel, en el norte de África, sufrieron una crisis alimentaria que afectó a unos 18 millones de personas debido a la escasez de lluvias. Este año, 2019, estamos ante una nueva crisis que está siendo dramática: la emergencia de la sequía en el Cuerno de África requiere ayuda inmediata. De lo contrario, 7,6 millones de personas pueden morir a causa del hambre extrema.

2. Tormentas más intensas

El hecho de que las temperaturas sean más altas hace que las lluvias sean menos frecuentes, pero que sean más intensas; por tanto, el nivel de inundaciones y su gravedad también irán en aumento.

3. Propagación de enfermedades

Un cambio de temperatura de varios grados puede hacer que la zona templada se haga más acogedora a la propagación de determinadas enfermedades. De esta manera, pueden empezar a darse casos de mal de Chagas, el dengue u otras enfermedades que están olvidadas en los países desarrollados y en zonas que tradicionalmente han sido más frías. 

Este hecho afecta también a los países en desarrollo. Según informa Veo Verde, un estudio de casos en Etiopía y Colombia realizado por científicos de las universidades de Denver (UD) y Michigan (UM), el calentamiento global incrementa el peligro de contagiarse de malaria en altitudes altas y, además, advierte de que el aumento de un solo grado en la temperatura del ambiente tiene como consecuencia el desarrollo de 3 millones de casos de malaria más en Etiopía en pacientes de menos de 15 años.

Calentamiento global

4. Olas de calor más fuertes

El calentamiento global del planeta producido por la quema acelerada de combustibles fósiles agotables ha sido muy intenso en el Polo Norte. Esto hace que el Polo Norte esté hoy mucho más caliente que hace cincuenta años. La salud e incluso la vida de miles de personas pueden verse en riesgo debido al aumento de las olas de calor, tanto en lo que se refiere a frecuencia como a intensidad.

5. Derretimiento de los glaciares

Océanos con temperaturas más altas son océanos que derriten el hielo de los casquetes polares: esto significa que aumenta el nivel del mar.

Los efectos de alcance global incluirán cambios sustanciales en la disponibilidad de agua para beber y para riego, así como un aumento de los niveles del mar, cambios en los patrones de circulación del agua en los océanos, y la amenaza a la supervivencia de especies de flora y fauna que sobreviven en dichos ecosistemas.

6. Huracanes más peligrosos

El aumento de temperatura del mar hace que los huracanes se vuelvan más violentos.¿Por qué? Pues porque un huracán es el medio que tiene el planeta para repartir el exceso de calor de las zonas cálidas a las más frías. Y a más temperatura, más huracanes, con todos los problemas que conllevan: destrucción de ciudades, de cultivos, desmantelamiento de todos los sistemas, enfermedades…

7. Cambio de los ecosistemas

Una temperatura más alta, menos precipitaciones, sequías e inundaciones hacen que el clima se adapte a esta nueva climatología y, por tanto, se produzcan cambios en la duración de las estaciones, aparezcan patrones más propios de climas monzónicos…

Calentamiento global

El Mar de Aral era, en antiguamente uno de los mayores lagos del mundo, con 68.000 km2. Debido a su extensión recibió el nombre de Mar. Hoy queda menos del 10%.

8. Desaparición de especies animales

Muchas especies de animales están viendo cómo su clima actual desaparece y no son capaces de adaptarse a cambios tan rápidamente. Así, muchos osos polares están muriendo ahogados porque no pueden alcanzar los hielos flotantes, y las aves migratorias están perdiendo la capacidad de emigrar porque no pueden seguir los flujos de temperatura a las que están habituadas.

9. Aumento del nivel del mar

Como los casquetes se derriten, se vierte muchísima más agua en los mares y océanos y, por tanto, aumenta el nivel del mar: esta es una de las consecuencias del cambio climático más graves, ya que significa que muchísimas islas podrían desaparecer en el futuro y que un buen número de ciudades verán cómo su distancia a la costa se reduce de forma significativa.

10. Alimentos más caros

El cambio climático pone en peligro la producción de alimentos tan básicos como el trigoy esto significa que cientos de miles de personas cuya vida depende de sus cultivos están en riesgo de perderlo todo. Y no solo eso: si los cultivos escasean, los precios se disparan. Esto nos afecta a todos y todas, pero en los países menos desarrollados, con altísimos índices de pobreza, las consecuencias pueden ser devastadorasAdemás, el calentamiento global que provoca esta falta de alimento en la vida cotidiana de las personas deriva en guerras y migraciones de pueblos enteros que deben buscar un destino diferente donde encontrar alimento.

calentamiento global

Una campesina de Ikowa, en la región de Dodoma, limpiando una parcela de cultivo de girasol. Cultivar girasol es una de las opciones agrícolas, una semilla muy resistente a las inclemencias del tiempo. © Pablo Tosco / Oxfam Intermón

Como ves, combatir las consecuencias del calentamiento global es vital si no queremos que nuestro planeta, tal y como lo conocemos hoy, desaparezca. Cualquier pequeño cambio de temperatura altera el equilibrio de nuestro planeta y, con ello, nuestra salud, nuestra calidad de vida y el futuro de las generaciones venideras. Es necesario empezar a poner las bases de un futuro más sostenible. Entre todos y todas podemos conseguirlo. ¡Pero no hay tiempo que perder! ¿Nos ponemos ya en marcha?

CAUSAS DEL CALENTAMIENTO GLOBAL

Antes de mencionar las principales causas del calentamiento global, conviene aclarar que las variaciones en la temperatura terrestre son un proceso natural,  es decir, se han presentado desde hace miles de años como parte de su evolución. En este proceso se han ido alternando periodos glaciares con otros en los que la temperatura del planeta ascendía.

La novedad en el desafío al que nos enfrentamos ahora es que la acción del género humano durante los últimos dos siglos ha acelerado dicho calentamiento y ha provocado un deterioro sin precedentes desde que se realizan mediciones de este tipo.

Es en estas causas artificiales en las que vamos a poner el foco, pues son las que mayor incidencia tienen en el aumento de las temperaturas terrestres. ¿Tienes idea de cuáles son dichas causas? Aquí te presentamos las 5 más importantes:

1. Aumento de los gases de efecto invernadero

La excesiva actividad industrial que se ha registrado en el mundo a partir de la Revolución Industrial es la principal causa del calentamiento global. La gran mayoría de los procesos de este tipo liberan una enorme cantidad de gases de efecto invernadero que, una vez en la atmósfera, deterioran la capa de ozono y, a la vez, exponen a la Tierra de manera directa a los rayos del sol.

El dióxido de carbono o CO2 es el gas más conocido de todos por ser el principal responsable de impedir la salida del calor en las capas bajas de la atmósfera; como nos confirman desde National Geographic  su producción ha aumentado unos 6 billones de toneladas métricas al año desde 1990, es decir, algo así como un 20%. También están el óxido nitroso y otros tantos derivados de la producción de electricidad. ¡Pero esta es solo la primera causa!

2. Quema de combustibles fósiles

Una buena parte de los gases de efecto invernadero se generan tras la quema de combustibles fósiles, es decir, todos aquellos que se derivan de productos como el carbón, el petróleo y el gas natural. Esto lo observamos, por ejemplo, en los grandes centros urbanos con la quema masiva de combustibles por los coches y otros medios de transporte pesado.

El efecto negativo de los combustibles fósiles es doble si tenemos en cuenta la contaminación del aire y los problemas de salud que se pueden derivar de esta circunstancia. Por ejemplo, la Organización Mundial de la Salud calcula que en la actualidad existen cerca de 300 millones de personas en el mundo enfermas de asma, una cifra que aumentará proporcionalmente a la presencia sustancias nocivas en el ambiente. ¡Sigamos!

3. Deforestación de selvas y bosques

Se suele pensar que la deforestación de selvas y bosques solo genera efectos en los entornos más cercanos. Sin embargo, el daño que se genera es global. Los árboles tienen la facultad de convertir el CO2 en oxígeno a través del proceso de la fotosíntesis, con lo cual contribuyen a reducir la contaminación del aire. Pero si reducimos su número, la concentración de CO2 y de otros gases será mayor y, por tanto, aumentarán las temperaturas terrestres.

Los bosques y selvas aún cubren cerca del 30% de la superficie de la Tierra, pero cada año se pierde una extensión similar a la de países como Panamá. ¿Te contamos más?

4. Excesivo uso de fertilizantes

Los pesticidas, fertilizantes y demás químicos empleados en sectores como la agricultura y la ganadería son otra causa directa del calentamiento global. Todos poseen un alto contenido de óxido de nitrógeno, que es incluso más perjudicial que el dióxido de carbono. De ahí la necesidad de apostar por formas de cultivo y producción de alimentos más naturales. ¡Veamos el último!

5. Alta producción de residuos

La alta producción de residuos también favorece el calentamiento global. ¿De qué manera? Cuantos más residuos produzcamos a diario, mayores serán los niveles de gas metano en el ambiente, un elemento que se genera durante la descomposición de materiales en los vertederos. Además, consumir de forma masiva supone una mayor demanda, con lo cual las industrias aumentarán sus niveles de producción y, por ende, los niveles de gases de efecto invernadero liberados a la atmósfera serán mayores.

MAS PLASTICOS EN EL OCEANO QUE PECES?

El plástico es un material polimérico, es decir que sus moléculas son muy grandes que a menudo se asemejan a largas cadenas formadas por una serie aparentemente interminable de enlaces interconectados.

Los polímeros naturales como el caucho y la seda existen en abundancia, pero estos plásticos no contaminan tan gravemente porque no persisten en el medio ambiente.

El problema es que hoy en día el consumidor promedio entra en contacto diario con todo tipo de materiales plásticos hechos por el hombre, los cuales se han desarrollado específicamente para vencer los procesos naturales de descomposición. En ese sentido, nos referimos a materiales derivados principalmente del petróleo que se pueden moldear, fundir, hilar o aplicar como revestimiento.

Dado que los plásticos sintéticos son en gran parte no biodegradables, tienden a persistir en ambientes naturales. Pero ese no es el único dato alarmante; muchos productos de plástico livianos de un solo uso y materiales de empaque que representan aproximadamente el 50 por ciento de todos los plásticos producidos, no se depositan en contenedores para su posterior remoción a vertederos, centros de reciclaje o incineradores. En su lugar, se eliminan incorrectamente,convirtiéndose en una importante fuente de contaminación del agua

Los paisajes llenos de envases de plástico se han vuelto comunes en muchas partes del mundo. Si bien los estudios realizados no han demostrado que un país o grupo demográfico en particular sean los responsables de la contaminación del agua por plástico, es un hecho que los centros de población generan la mayor cantidad de basura.

Algunas cifras: de acuerdo con diferentes estudios, la producción mundial de plástico ha aumentado significativamente. Los países con litorales oceánicos descartan anualmente en los océanos entre 4 y 12 millones de toneladas.

A diferencia de los materiales de uso común en la primera mitad del siglo XX, como el vidrio, papel, hierro y aluminio, los plásticos tienen una baja tasa de recuperación. Es decir, son relativamente ineficientes para reutilizarse. Si bien las tasas de reciclaje varían considerablemente de un país a otro, solo en los países del norte de Europa obtienen tasas superiores al 50 por ciento.

Contaminación del agua por plástico

desperdicios

El océano es el cuerpo receptor de gran parte de los residuos plásticos generados en la tierra. Cada año, entre 5,3 millones y 14 millones de toneladas de escombros terminan en los océanos del mundo, y gran parte de ellos se descartan de manera inadecuada.

El primer estudio oceanográfico para examinar la cantidad de residuos plásticos cercanos a la superficie en los océanos del mundo se publicó en 2014. La investigación estimó que al menos 5,25 billones de partículas de plástico individuales que pesaban aproximadamente 269,000 toneladas flotaban en la superficie o cerca de ella.

La contaminación del agua por plástico se observó por científicos por primera vez a finales de los años sesenta y principios de los setenta. En la actualidad, los océanos y las playas siguen recibiendo la mayor atención de quienes estudian y trabajan para reducir la contaminación del agua por plástico.

Otros estudios han demostrado que los residuos plásticos flotantes se acumulan en cinco giros subtropicales que cubren el 40 por ciento de los océanos del mundo. Ubicados en las latitudes medias de la Tierra, estos giros incluyen los Giros Subtropicales del Pacífico Norte y Sur, cuyos parches de basura orientales (zonas con altas concentraciones de desechos plásticos que circulan cerca de la superficie del océano) han atraído la atención de científicos y medios de comunicación. Los otros giros son los subtropicales del Atlántico norte y sur y el subtropical del Océano Índico.

Finalmente, la contaminación del agua por plástico puede matar a los mamíferos marinos. Se descubrió que los cetáceos grandes, la mayoría de las aves y todas las tortugas marinas ingieren fácilmente trozos de plástico y artículos de basura como encendedores, bolsas de plástico y tapas de botellas. Por eso, es de vital importancia disminuir el consumo de plásticos.

PRINCIPALES CONTAMINANTES DEL AGUA

Los principales contaminantes del agua son los siguientes:

  • Basuras, desechos químicos de las fábricas e industrias.
  • Aguas residuales y otros residuos que demandan oxígeno (en su mayor parte materia orgánica, cuya descomposición produce la desoxigenación del agua).
  • Agentes patógenos, tales como bacterias, virus, protozoarios, parásitos que entran al agua provenientes de desechos orgánicos, que incluyen heces y otros materiales que pueden ser descompuestos por bacterias aerobias.
  • Productos químicos, incluyendo los pesticidas, diversos productos industriales, las sustancias tensoactivas contenidas en los detergentes, y los productos de la descomposición de otros compuestos orgánicos.
  • Petróleo, especialmente el procedente de los vertidos accidentales.
  • Minerales inorgánicos y compuestos químicos.
  • Sedimentos formados por partículas del suelo y minerales arrastrados por las tormentas y escorrentías desde las tierras de cultivo, los suelos sin protección (cobertura vegetal), las explotaciones mineras, las carreteras y los derribos urbanos.
  • Sustancias radioactivas procedentes de los residuos producidos por la minería y el refinado del uranio y el torio, las centrales nucleares y el uso industrial, médico y científico de materiales radiactivos.
  • El calor también puede ser considerado un contaminante cuando el vertido del agua empleada para la refrigeración de las fábricas y las centrales energéticas hace subir la temperatura del agua de la que se abastecen.
  • Vertimiento de aguas servidas. La mayor parte de los centros urbanos vierten directamente los desagües (aguas negras o servidas) a los ríos, a los lagos y al mar. Los desagües contienen excrementos, detergentes, residuos industriales, petróleo, aceites y otras sustancias que son tóxicas para las plantas y los animales acuáticos. Con el vertimiento de desagües, sin previo tratamiento, se dispersan agentes productores de enfermedades (bacterias, virus, hongos, huevos de parásitos, amebas, etc.).
  • Vertimiento de basuras y desmontes en las aguas. Es costumbre generalizada en el país el vertimiento de basuras y desmontes en las orillas del mar, los ríos y los lagos, sin ningún cuidado y en forma absolutamente desordenada. Este problema se produce especialmente cerca de las ciudades e industrias. La basura contiene plásticos, vidrios, latas y restos orgánicos, que o no se descomponen o al descomponerse producen sustancias tóxicas (el hierro produce óxido de hierro), de impacto negativo.
  • Vertimiento de relaves mineros. Esta forma de contaminación de las aguas es muy difundida y los responsables son los centros mineros y las concentradoras. Los relaves mineros contienen fierro, cobre, zinc, mercurio, plomo, arsénico y otras sustancias sumamente tóxicas para las plantas, los animales y el ser humano. Otro caso es el de los lavaderos de oro, por el vertimiento de mercurio en las aguas de ríos y quebradas.
  • Vertimiento de productos químicos y desechos industriales. Consiste en la deposición de productos diversos (abonos, petróleo, aceites, ácidos, soda, aguas de formación o profundas, etc.) provenientes de las actividades industriales.
  • Ruido de construcciones marítimas, barcos y pozos petroleros producen ondas sonoras no naturales que afectan la forma de vida de animales que se comunican por medio de la ecolocación como la ballena y el delfín.

Los mares son un sumidero. De forma constante, grandes cantidades de fangos y otros materiales, arrastrados desde tierra, se vierten en los océanos. Hoy en día, sin embargo, a los aportes naturales se añaden cantidades cada vez mayores de desechos generados por nuestras sociedades, especialmente aguas residuales cargadas de contaminantes químicos y de productos de desecho procedentes de la industria, la agricultura y la actividad doméstica, pero también de residuos radiactivos y de otros tipos.

En realidad, los océanos operan como gigantescas plantas carnívoras, a condición de no superar el umbral de lo que pueden tolerar. De lo contrario, se generan destrucción y muerte de las personas, e inconvenientes económicos y envenenamientos de la población humana. Esto, a corto plazo. A largo plazo, las consecuencias podrían ser catastróficas. Basta pensar únicamente en los efectos que la contaminación biológica –como consecuencia del incremento de fertilizantes- podría acarrear si la proliferación de formas microscópicas fuera tan grande que se redujera significativamente el nivel de oxígeno disuelto en el agua oceánica.

La contaminación tiende a concentrarse en los lugares próximos a las zonas habitadas e industrializadas. Así, la contaminación marina de origen atmosférico es, en determinadas zonas adyacentes a Europa (Báltico, mar del Norte, Mediterráneo), por término general, diez veces mayor que mar adentro, en el propio Atlántico norte; cien veces superior que en el Pacífico norte y mil veces más elevada que en el Pacífico sur. Sin embargo, y como consecuencia de la circulación general de los aires y de las aguas, cada año se detectan nuevos contaminantes en zonas tan apartadas como la Antártida –se ha encontrado DDT en la grasa de los pingüinos antárticos- o las fosas oceánicas.

La contaminación del medio marino provocada por el ser humano es muy superior a la atribuible a causas naturales. Las tasas de aporte de algunos elementos son elocuentes: el mercurio llega al océano a un ritmo dos veces y media superior al que sería debido únicamente a factores naturales; el manganeso multiplica por cuatro dicho ritmo natural; el cobre, el plomo y el cinc por doce; el antimonio por treinta y el fósforo por ochenta.

Algunos de los metales pesados, como el mercurio y el plomo, junto con el cadmio y el arsénico, son contaminantes graves, pues penetran en las cadenas alimentarias marinas, y, a través de ellas, se concentran. Así, por ejemplo, la enfermedad de Minamata –descubierta en los años 20 en la bahía japonesa de mismo nombre- ha provocado, en Japón y en Indonesia, miles de muertes y un número mucho mayor de enfermos con lesiones cerebrales. La causa que la produjo fue el consumo de atún y otros peces con contenidos elevados de mercurio procedente de los vertidos industriales de aquella zona costera. Igualmente, productos químicos como el DDT y los PCB son otros contaminantes químicos muy peligrosos.

El crecimiento de la contaminación en el agua solo ha hecho que cada día más nos veamos afectados, ya que esta afectación hace que cada uno de nosotros este desaprovechando este valioso recurso como lo es el agua, y si no dejamos de botar basuras o desechos y si no hacemos algo suficientemente importante que cambie la mentalidad de nuestra gente, nunca se va a lograr llegar al objetivo por el que muchos de nosotros hemos tratado de luchar de alguna manera así sea con un poco de lo que hemos aprendido sobre el cuidado ambiental. Y esto sin un poco de conciencia hacia las industrias que son la principal causa de contaminación en nuestros océanos esto va a continuar igual y en pocos años no vamos a poder contar con estas grandes y maravillosas hojas azules que recorren todo nuestro planeta y que por el descuido de todos nosotros hemos dejado atrás. Esto solo es una de las cosas por las cuales se debe cuidar lo que tenemos nuestro alrededor, incluyendo este ecosistema que cubre el 71 % de nuestra corteza terrestre y que estamos dejando ir.

El agua es el único líquido vital, es decir, sin ella no podríamos vivir. En los últimos años se ha visto un gran deterioro del planeta. El ser humano ha avanzado en cuanto a Ciencia y Tecnología, pero como consecuencia muchos ecosistemas se han visto afectados por el avance del desarrollo humano.

Los principales contaminantes del agua son desechos tóxicos, estos son arrojados por el ser humano, puede ir desde una persona que ensucia el agua con grandes cantidades de detergente o bien y el más perjudicial, empresas y fábricas que vierten toneladas de veneno a ríos, lagos, valles y océanos. Una manera que podría ser muy efectiva para disminuir la contaminación hídrica sería no utilizar cantidades inmensas de detergentes y que las fábricas buscaran implementar técnicas para no tirar sus desechos tóxicos a zonas vitales para el planeta, se que se gastaría más dinero del que ellos tendrían previsto y seguramente no lo harían por su propia voluntad ya que lo que desean es tener mucha más ganancia económica.

CONTAMINACIÓN DEL AGUA ¿QUE ES?

La contaminación hídrica o la contaminación del agua es una modificación de esta, generalmente provocada por el ser humano, que la vuelve impropia o peligrosa para el consumo , la industria, la agricultura, la pesca y las actividades, así como para los animales.1

Aunque la contaminación de las aguas puede provenir de fuentes naturales, como la ceniza de un volcán,2​ la mayor parte de la contaminación actual proviene de actividades humanas.

El desarrollo y la industrialización suponen un mayor uso de agua, una gran generación de residuos, muchos de los cuales van a parar al agua y el uso de medios de transporte fluvial y marítimo que en muchas ocasiones, son causa de contaminación de las aguas por su petróleo o combustible. Las aguas superficiales son en general más vulnerables a la contaminación de origen antrópico que las aguas subterráneas, por su exposición directa a la actividad humana. Por otra parte, una fuente superficial puede restaurarse más rápidamente que una fuente subterránea a través de ciclos de escorrentía estacionales. Los efectos sobre la calidad serán distintos para lagos y embalses que para ríos, y diferentes para acuíferos de roca o arena y grava de arena.

La presencia de contaminación genera lo que se denominan “ecosistemas forzados”, es decir ecosistemas alterados por agentes externos, desviados de la situación de equilibrio previa obligados a modificar su funcionamiento para minimizar la tensión a la que se ven sometidos.3

INCENDIOS EN EL PULMÓN DEL MUNDO…

Los incendios en la Amazonía han cobrado desde hace días una dimensión internacional.

Los líderes del G7 (Estados Unidos, Francia, Alemania, Japón, Canadá, Reino Unido e Italia) reunidos en Francia acordaron el lunes crear un fondo de US$22 millones para ayudar a combatir las llamas, una iniciativa que fue rechazada en principio por el gobierno de Brasil, que les recomendó utilizar este dinero para «reforestar Europa».

Pero mientras continúa el forcejeo entre los políticos y el intercambio de insultos velados, y las llamas siguen avanzando sobre la Amazonía brasileña y boliviana, otros incendios -y de mayores proporciones- están ocurriendo en otra parte del mundo.

Imágenes satelitales publicadas por la NASA la semana pasada muestran un número más elevado de incendios en Angola y República Democrática del Congo(RDC).

Diversos titulares acompañados por mapas han comenzado a aparecer en medios internacionales para dar relevancia a estos fuegos ignorados.

Un artículo publicado por Bloomberg apunta a que, en tan solo dos días, se produjeron en Angola aproximadamente tres veces más incendios forestales que en Brasil.

Los datos satelitales de Weather Source tomados en un lapso de 48 horas muestran 6.902 incendios en dicho país, 3.395 en la RDC, mientras que 2.127 en Brasil en 48 horas.

¿Pero cuán válida es esta comparación? ¿Son estos incendios, como parecen mostrar «los hechos», tan o más peligrosos para el planeta como los que afectan a la selva amazónica?

Usuales versus inusuales

Los expertos no desestiman la importancia de esta región para el clima: la Cuenca del Congo es la mayor de África, y la segunda mayor del mundo después de la del Amazonas.

Tal es así que esta selva de 3,3 millones de kilómetros cuadrados -que incluye territorios en RDC, República del Congo, Gabón, Camerún y África Central- es considerada como el «segundo pulmón» de la Tierra.

Al igual que la Amazonía, los bosques de la Cuenca del Congo son un santuario de biodiversidad y constituyen una herramienta esencial en la lucha contra el cambio climático por las cantidades significativas de CO2 que absorben.

Sin embargo, según explican expertos, los incendios en una y otra región no son equiparables.

«No creo que se trate de una comparación válida», le dice a BBC Mundo Denis McClean, portavoz de la Agencia de Naciones Unidas para la prevención de desastres (UNISDR).

«Para empezar, no se puede decir con precisión a partir de las imágenes satelitales cuál es la naturaleza de esos fuegos o cuán grandes o pequeños son».

Más importante aún es que esos fuegos no son inusuales en esta época del año en África, añade.

Es común ver esta cantidad de focos de fuego «en grandes áreas, porque son un método de agricultura tradicional para muchas comunidades campesinas de bajos ingresos».

McClean hace referencia al método conocido como tala y quema que los campesinos en África emplean desde hace siglos para renovar las tierras de cultivo.

«Es como si uno mirase las imágenes satelitales de Irlanda en verano», dice McClean, de origen irlandés.

«Nosotros hacemos muchas fogatas en esa época, y si lo ves desde el espacio, te preguntarías qué está pasando, cuando en realidad son fuegos iniciados deliberadamente y controlados por humanos, no incendios forestales».

Por otro lado, mientras que los incendios en la Amazonía, iniciados probablemente también de forma deliberada, parecen estar fuera de control, este no es el caso de África.

«Yo no he visto ninguna evidencia de que estén fuera de control. No hay nada que parezca inusual en torno a los incendios en este momento», señala McClean, quien quiere dejar en claro los riesgos para la salud de los incendios forestales, que generan cerca de 300.000 muertes prematuras por año en todo el mundo.

En opinión de Alex Orenstein, científico de datos y geógrafo basado actualmente en Senegal, quien ha trabajado con distintas ONG y agencias de la ONU, se trata también de dos situaciones muy distintas.

Además de que parecen haberse iniciado de formas diferentes, las imágenes de África muestran que muchos incendios no están localizados en la selva «sino en zonas de pastizales», algo que, como explicó anteriormente McClean, es usual en esta época del año.

Y el «impacto de la deforestación» no es igual en ambos terrenos, en «términos de la cantidad de oxígeno que liberan y el carbono que secuestran», agrega el científico.

En contexto

Cuando la noticia sobre los incendios en Angola y RDC -y las inevitables comparaciones con los eventos en la Amazonía- empezaron a circular, el ministerio de Medio Ambiente de Angola emitió un comunicado para poner en contexto la verdadera magnitud de los incendios en el país.

«En esta época del año, en varias regiones de nuestro país las comunidades campesinas están haciendo quemas para preparar las tierras para el cultivo, dada la proximidad de la temporada de lluvias», dice el documento oficial.

«Por otro lado», añade, «hay una producción significativa de carbón vegetal».

Esta es la razón por la que las imágenes satelitales muestran varios focos de incendios, que se acabarán al final de la estación seca, explican las autoridades angoleñas, que reconocen la necesidad de proteger los bosques y la falta que hay de conciencia ambiental.

Por último, McClean hace hincapié en otro punto que no destacan los mapas.

Independiente de las desventajas de la práctica de la agricultura de tala y quema, esta, dice, no es la causa principal de la deforestación en África.

«Hay que recordar que el 90% del bosque en África Occidental ha desaparecido en los últimos 100 años, no por la tala y quema sino, mayormente, por la industria maderera y la limpieza de la tierra para crear plantaciones a gran escala, como por ejemplo para producir aceite de palma», concluye McClean.

Consecuencias de la Deforestacion

La deforestación o tala de árboles es un proceso provocado generalmente por la acción humana, en el que se destruye la superficie forestal.[1][2]​ Está directamente causada por la acción de las personas sobre la naturaleza, principalmente debido a las talas o quemas realizadas por la industria maderera, así como por la obtención de suelo para la agricultura, minería y ganadería.

La deforestación arrasa los bosques y las selvas de la Tierra de forma masiva causando un inmenso daño a la calidad de los suelos. Los bosques todavía cubren alrededor del 30 % de las regiones del mundo.

Talar árboles sin una eficiente reforestación resulta en un serio daño al hábitat, en pérdida de biodiversidad y en aridez. Tiene un impacto adverso en la fijación de dióxido de carbono(CO2). Las regiones deforestadas no tienden a una erosión del suelo y frecuentemente degradan a las tierras no productivas.

Entre los factores que llevan a la deforestación en gran escala se cuenta: el descuido e ignorancia medieval del valor intrínseco, la falta de valor atribuido, el manejo poco responsable de la forestación y leyes medioambientales deficientes.

Los motivos de la tala indiscriminada no son muchos, pero la mayoría no están relacionados con el dinero o la necesidad de los granjeros de mantener a sus familias. El inductor subyacente de la deforestación es la agricultura. Los agricultores talan los bosques con el fin de obtener más espacio para sus cultivos o para el pastoreo de ganado. A menudo, ingentes cantidades de pequeños agricultores despejan hectáreas de terreno arbolado, para alimentar a sus familias, mediante tala y fuego en un proceso denominado «agricultura de roza y quema».

Las operaciones madereras comerciales, que proporcionan productos de pulpa de papel y madera al mercado mundial, también participan en la tala de innumerables bosques cada año. Los leñadores, incluso de forma furtiva, también construyen carreteras para acceder a bosques cada vez más remotos, lo que conlleva un incremento de la deforestación. Los bosques y selvas también caen víctimas del crecimiento urbano constante.

No toda la deforestación es consecuencia de la intencionalidad. Alguna es causa de factores humanos y naturales como los incendios forestales y el pastoreo intensivo, que puede inhibir el crecimiento de nuevos brotes de árboles.

La deforestación tiene muchos efectos negativos para el medio ambiente. El impacto más dramático es la pérdida del hábitat de millones de especies. Setenta por ciento de los animales y plantas habitan los bosques de la Tierra y muchos no pueden sobrevivir sin los árboles ni las plantas, la deforestación que destruye su medio.

La deforestación es también un factor coadyuvante del cambio climático. Los suelos de los bosques son húmedos, pero sin la protección de la cubierta arbórea, se secan rápidamente. Los árboles también ayudan a perpetuar el ciclo hidrológico devolviendo el vapor de agua a la atmósfera. Sin árboles que desempeñen ese papel, muchas selvas y bosques pueden convertirse rápidamente en áridos desiertos de tierra yerma.

La eliminación de la capa vegetal arrebata a los bosques y selvas sus palios naturales, que bloquean los rayos solares durante el día y mantienen el calor durante la noche. Este trastorno contribuye a la aparición de cambios de temperatura más extremos, que pueden ser nocivos para las plantas y animales.

Los árboles desempeñan un papel crucial en la absorción de gases de efecto invernadero, responsables del calentamiento global. Tener menos bosques significa emitir más cantidad de gases de efecto invernadero a la atmósfera y una mayor velocidad y gravedad del cambio climático.

En muchos países la deforestación causa extinción de especies, cambios en las condiciones climáticas, desertificación, desplazamiento de poblaciones indígenas, inundaciones o tormentas de arena.[3]

El Objetivo de Desarrollo Sostenible número 15 llama a detener la deforestación (es decir, que el planeta pare la merma neta de superficie forestal, plantando más hectáreas de bosque que las perdidas) para 2020.[4]

Deforestacion del Amazonas

La selva amazónica es cada vez más pequeña.

En 2018 Brasil, hogar de la mayor parte del Amazonas, encabezó la lista del país que más bosques tropicales primarios o nativos perdió.

En concreto en ese año se registró la desaparición de más de 1,3 millones de hectáreas, reveló en abril el informe de Global Forest Watch, del Instituto de Recursos Mundiales.

Pero, según un alto funcionario brasileño del sector medioambiental que habló de forma anónima con la BBC, desde que Jair Bolsonaro asumió la presidencia de Brasil hace seis meses, la situación ha empeorado.

Es que el funcionario no solo afirmó que el gobierno brasileño favorece el desarrollo sobre la conservación.

En sus palabras, hoy la deforestación directamente «se fomenta«.

El impacto es «enorme», dijo la fuente anónima al periodista de ciencia de la BBC David Shukman, y por eso se arriesgó a dar una entrevista no autorizada para llamar la atención del mundo.

Países con más deforestación en 2018

Fuente: Instituto de Recursos Mundiales

«Tuvimos que reunirnos en secreto y disfrazar su rostro y voz porque Bolsonaro prohibió a su personal de medioambiente hablar con los medios de comunicación«, cuenta Shukman.PUBLICIDAD

«En el transcurso de tres horas, salió a la luz cómo un pequeño equipo de expertos gubernamentales con pocos recursos y apasionados por salvar a la selva están gravemente presionados por sus propios jefes políticos», agregó.

Política de gobierno

Bolsonaro llegó al poder con una agenda populista respaldada por empresas agrícolas y pequeños agricultores, muchos de los cuales creen que es muy grande el área protegida de la región del Amazonas y que el personal de medioambiente tiene demasiada influencia.

El propio presidente dijo que quiere reducir la legislación que salvaguarda la selva y ha atacado a funcionarios cuyo trabajo es proteger los árboles.

A principios de este año, Bolsonaro, apodado por algunos como «el Trump del Trópico», invitó al presidente de Estados Unidos a ser socio en la explotación de los recursos del Amazonas.

Jair Bolsonaro
Image captionJair Bolsonaro asumió la presidencia de Brasil el 1 de enero y, desde entonces, las políticas ambientales del país han cambiado.

El mes pasado, en una entrevista con BBC Brasil, el ministro de Medio Ambiente, Ricardo Salles, dijo que los dueños de las tierras deberían ser recompensados por la conservación de la selva y que las naciones desarrolladas deberían pagar la factura.

Por su parte, el principal asesor de seguridad del presidente, el general Augusto Heleno Pereira, le dijo a la agencia Bloomberg el mes pasado que era una «tontería» que el Amazonas fuera parte del patrimonio mundial.

«La Amazonía es brasileña, la herencia de Brasil y debe ser tratada por Brasil en beneficio de Brasil», dijo.

La BBC realizó numerosos pedidos de entrevistas con los ministros de medioambiente y agricultura, pero todos fueron rechazados.

«Invadidas y destruidas»

«Da la sensación de que somos enemigos del Amazonas, cuando en realidad deberíamos ser vistos de una manera completamente diferente, como las personas que intentan proteger nuestro patrimonio ecológico para las generaciones futuras», afirmó el funcionario.

Árboles cortados en el suelo de la selva amazónica.
Image captionEn una vasta extensión de tierra recientemente despejada, árboles gigantes yacían a sus lados, según pudo constatar la BBC.

«No quieren que hablemos porque diremos la verdad, que las áreas de conservación están siendo invadidas y destruidas, hay muchas personas que marcan (para explotación) áreas que deben ser protegidas».

El funcionario cree que las cifras de deforestación podrían ser peores que las oficialmente reconocidas.

«Hay un intento del gobierno para mostrar que los datos están mal, para mostrar que los números no representan la realidad», reconoció a la BBC.

Los ministros están considerando pagar a un contratista independiente para manejar la información de las imágenes satelitales de la región, cuestionando el trabajo de la agencia gubernamental actual.

Además, la temporada de lluvias está llegando a su fin, y debido a que la deforestación generalmente ocurre en los meses más secos del año, el funcionario teme que el ritmo de las pérdidas pueda aumentar su velocidad.

Hombre cortando árbol

GettyNo quieren que hablemos porque diremos la verdad, que las áreas de conservación están siendo invadidas y destruidas»

«En realidad, puede ser incluso peor«, dijo la fuente anónima, explicando que muchas de las áreas recientemente dañadas aún no han sido detectadas por imágenes de satélite.

«La gente necesita saber lo que está pasando porque necesitamos aliados para luchar contra las invasiones, para proteger las áreas y contra la deforestación».

El «pulmón» del mundo

La selva tiene una gran cantidad de carbono en sus miles de millones de árboles, que vienen siendo acumulados durante cientos o incluso miles de años.

Cada año, las hojas también absorben una gran cantidad de dióxido de carbono que, de lo contrario, se quedaría en la atmósfera, lo que incrementaría el aumento de las temperaturas globales.

Según una investigación publicada por la Universidad de Leeds (Reino Unido) en 2017, los árboles de la selva amazónica extrajeron dióxido de carbono equivalente a las emisiones de combustibles fósiles de la mayoría de los nueve países que poseen o bordean el bosque entre 1980-2010.

No en vano se le apoda el «pulmón» del mundo.

Grupo indígena.
Image captionUn millón de indígenas viven en la selva amazónica.

La selva amazónica es también el hogar más rico de la biodiversidad del planeta, hábitat de quizá una décima parte de todas las especies de plantas y animales.

Y es donde vive un millón de indígenas.

En el informe de abril, Global Forest Watch señaló que en 2018 se produjeron varios puntos críticos de pérdida de bosques primarios cerca o dentro de los territorios indígenas.

Por ejemplo, la reserva Ituna Itata, hogar de algunas de las últimas tribus aisladas, experimentó un desmonte ilegal de 4.000 hectáreas.

Desarrollar el Amazonas

Según fuentes oficiales, la razón más importante para talar árboles es crear nuevos pastos para el ganado.

De hecho, durante su visita, Shukman vio «innumerables rebaños pastando en tierras que solían ser bosques tropicales», narró.

Durante la última década los gobiernos anteriores habían logrado reducir los espacios con una acción conjunta de las agencias federales y un sistema de multas.

Vacas en la selva amazónica.
Image captionLas organizaciones agrícolas sostienen que la red de áreas protegidas de selva es demasiado restrictiva.

Pero este enfoque está siendo revertido por Bolsonaro y sus ministros, quienes criticaron las sanciones.

En este sentido, en los últimos seis meses se registró una caída dramática en la confiscación de madera y las condenas por delitos ambientales.

Su política se alinea con lo que, durante décadas, argumentaron las organizaciones agrícolas sobre la red de áreas protegidas de selva, incluidas las reservas para pueblos indígenas: es demasiado restrictiva para un país en desarrollo que necesita crear empleos.

Una figura destacada en el sindicato de agricultores de la ciudad de Santarem, un centro para la siembra de soja y cría de ganado, le dijo a la BBC que otros países que en el pasado habían talado sus árboles para la agricultura ahora quieren que Brasil no haga lo mismo.

Vanderley Wegner afirmó que EE.UU. y Europa, que compran productos de la región amazónica, tienen controles mucho menos estrictos sobre sus selvas y bosques, y que Europa «tiene muy poco bosque».

«Tenemos que desarrollar el Amazonas», dijo Wegner. «Más de cuatro millones de personas viven aquí y también necesitan desarrollo. Es un derecho constitucional de todos los ciudadanos brasileños».